Huila define sus cuatro representantes a la Cámara tras cierre de escrutinios
Tras la culminación de los escrutinios, la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional Electoral (CNE) oficializaron la elección de Flora Perdomo, Mireya Bravo, Lourdes Mateus y Julio César Triana como representantes a la Cámara por el departamento del Huila para el periodo legislativo 2026–2030.
De acuerdo con los resultados consolidados, el Partido Liberal obtuvo la mayor votación en el departamento con 114.065 sufragios, seguido por el Pacto Histórico con 82.645 votos y Cambio Radical con 50.984.
Disputa interna en el Partido Liberal
La asignación de la segunda curul liberal estuvo marcada por una reñida competencia entre Mireya Bravo y Franky Vega. Finalmente, Bravo se quedó con el escaño, en medio de cuestionamientos por parte de su contendor, quien denunció presuntas irregularidades en la votación registrada en el municipio de La Plata.
Vega anunció que emprenderá acciones legales ante las autoridades electorales, argumentando inconsistencias en el proceso que, según él, habrían incidido en el resultado final.
Factores políticos y controversias
El triunfo de Bravo también ha generado debate en distintos sectores políticos del departamento, debido a señalamientos sobre posibles influencias derivadas de vínculos políticos y familiares. Aunque estas versiones no han sido confirmadas por las autoridades, han alimentado la discusión pública en torno a la transparencia electoral.
Claves regionales del resultado
El análisis territorial evidencia que, aunque Vega logró un respaldo significativo en municipios del sur del Huila, su desempeño en Neiva fue determinante en el desenlace de la contienda, donde Bravo consolidó una ventaja que resultó definitiva.
Un panorama político en reconfiguración
Más allá de los resultados, la elección deja en evidencia las dinámicas internas de los partidos, las alianzas territoriales y las tensiones políticas que marcan el escenario electoral huilense. Analistas coinciden en que estos comicios reflejan una reconfiguración del poder político en el departamento, con impactos que se proyectarán en la agenda legislativa de los próximos cuatro años.