¿Milagro o espejismo? Gobierno Petro jura que abrió 3.000 hospitales mientras clínicas privadas se derrumban

¿Milagro o espejismo? Gobierno Petro jura que abrió 3.000 hospitales mientras clínicas privadas se derrumban

¡No es un sueño, es una declaración de guerra! El Gobierno de Gustavo Petro asegura que entre 2022 y 2025 nada menos que 2.897 hospitales entraron en funcionamiento en Colombia. Una cifra que haría temblar a cualquier sistema de salud del mundo. Pero mientras el Ministerio de Salud canta victoria, la realidad golpea: 1.790 hospitales cerraron sus puertas en el mismo período. ¿Cifras que se contradicen? ¿O una jugada maestra de maquillaje estadístico?

La trampa de las cifras: aperturas que no son lo que parecen


Según datos del Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS), el Gobierno reporta 5.769 aperturas de sedes de atención frente a 4.147 cierres. Un crecimiento neto del 37% en capacidad instalada, dicen. Pero aquí viene lo escalofriante: ¿cuántos de esos nuevos 'hospitales' son realmente centros de atención completos y cuántos simples consultorios rurales o puestos de salud temporales? La pregunta queda flotando mientras los colombianos ven cómo clínicas privadas de alto nivel en Bogotá anuncian el cierre de servicios. ¡No es coincidencia!

El silencio cómplice del Ministerio


La cartera de Salud insiste en que los cierres responden a problemas financieros de las EPS, no a falta de recursos públicos. ¿Acaso el Estado no es el que regula, audita y entrega millones a esas mismas EPS? El discurso se desmorona cuando se mira la letra pequeña: ¿por qué, si hay plata para abrir 3.000 hospitales, las EPS se declaran en quiebra y dejan de pagar a clínicas independientes? El llamado del Ministerio para que las EPS expliquen sus deudas suena a lavado de manos. ¡La gente se muere mientras los burócratas se pasan la pelota!

Inversiones millonarias, pero ¿dónde están los resultados?


El Gobierno alardea de haber inyectado $4,4 billones en 1.882 proyectos de salud en 609 municipios, además de 1.680 vehículos de transporte asistencial y el famoso buque hospital Benkos Biohó para las comunidades del Pacífico. Lindo, ¿no? Sin embargo, la población sigue reportando falta de medicamentos, citas a meses y urgencias colapsadas. Mientras tanto, los grandes hospitales privados —los que realmente atienden a millones— cierran servicios por deudas impagables. La pregunta es incómoda: ¿está el Gobierno invirtiendo en salud o en propaganda?

La verdad que esconden los números


Los defensores del Gobierno dirán que 2.897 hospitales nuevos son un récord. Pero cualquier periodista con un poco de olfato sabe que el REPS registra desde una pequeña farmacia hasta un quirófano. La trampa está en la categoría: ‘hospital’ suena a gran infraestructura, pero puede ser un centro de salud de primer nivel. Y mientras tanto, los cierres afectan a clínicas con décadas de servicio. ¿Sabrá el presidente Petro que una cosa es abrir un puesto de salud en una vereda y otra muy distinta mantener en pie la red que salva vidas en las ciudades?

El propio Ministerio reconoce que los cierres reportados corresponden a problemas con el modelo financiero de las EPS. Pero si el modelo está roto, ¿por qué no lo cambian? La respuesta es política: mientras el Gobierno se jacta de cifras récord, el sistema se desangra. Los colombianos merecen saber la verdad: ¿cuántos de esos 2.897 hospitales están funcionando hoy, con médicos, insumos y pacientes? El Ministerio calla, y las cifras se convierten en humo.

Llamado a las EPS: un acto de hipocresía


El Gobierno pide a las EPS que “expliquen las deudas” con hospitales y clínicas independientes. ¡Pero si son las mismas EPS que el Estado autoriza y supervisa! La hipocresía es monumental: mientras el Ejecutivo abre 1.882 proyectos de salud, las EPS acumulan pasivos que ahogan a los prestadores. El mensaje es claro: el Estado construye, pero deja que el sector privado se hunda. Y al final, quien paga el pato es el paciente, que ve cómo se reducen los servicios mientras el Gobierno se llena la boca con estadísticas.

Conclusión: ¿Gobierno de la gente o de los números?


Los datos del REPS son fríos, pero la realidad quema. El presidente Petro prometió una transformación de la salud, y lo que vemos es una pelea de cifras que esconde una crisis profunda. 3.000 hospitales abiertos suena a esperanza, pero si al mismo tiempo se cierran clínicas que atienden a miles, la balanza se inclina hacia la desolación. La pregunta que queda en el aire: ¿para quién trabaja realmente este sistema de salud? Los colombianos merecen respuestas, no titulares.